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Mutualismo en la
antigüedad. En Egipto antiguo los agricultores
organizaron un fondo común para ayudarse en las pérdidas que les
causaban las inundaciones del Rio Nilo.
- En la Grecia antigua existieron los llamados "eranes"
y "sunedria" que consistían en fondos creados con aportes periódicos
de los asociados, que se utilizaban para socorrer a quienes eran
víctimas de desgracias, enfermedades o muerte.
- En la Roma antigua fue donde primero se reconoció
jurídicamente las organizaciones mutuales, que se denominaron
"collegia" y cuya finalidad era la de brindar socorro a sus miembros
para los riesgos de la vida y para los servicios fúnebres. Las había
para ciudadanos libres y para esclavos. Los estatutos eran elaborados
por los mismos asociados y enunciaban los fundamentos de la
organización, el régimen de gobierno, la relación de confraternidad y
de ayuda mutua. Su organización era libre con ajuste al derecho público
y ni siquiera el Emperador podía intervenir en su administración.
Tenían gran influencia religiosa ya que eran dedicados a un dios o un
santo para quien realizaban actividades de culto.
El Mutualismo se nutre del
cristianismo. En un ambiente socio político
basado en la dominación, el esclavismo y la discriminación, como fueron
los primeros siglos de expansión del cristianismo, es de admirar que
personas animadas por la nueva creencia cristiana, se atrevieran a
desafiar el orden imperial predicando la igualdad de los hombres, la
ayuda al prójimo, la protección al desvalido y el compartir con el
necesitado, basados en preceptos como "no matarás, no hagas a otro lo
que no quieras que te hagan a ti, amaos los unos a los otros". Y estos
preceptos se fundieron con la propuesta mutualista que venía desde la
antigüedad de ayudarse los unos a los otros y se incorporaron como
esencia del ideario mutualista.
El mutualismo
en la Edad Media. A la caída del Imperio Romano
siguió el feudalismo que fue un sistema de gobierno que se generalizó
entre los años 476-1453. Se caracterizó por el dominio de los Señores y
los Nobles en un territorio, los cuales concedían el usufructo de la
tierra a los siervos (el pueblo), a cambio de fidelidad, servicio
militar y colaboración política. La nobleza era la clase privilegiada
que dominaba en lo político, lo económico y lo social y se arrogaba el
derecho de servirse de los siervos y de sus familias.
Y en medio de este sistema tan autoritario, las prácticas mutualistas
no desaparecieron, y como en la antigüedad, sirvieron para la
protección de las clases desposeídas. Las "guildas" eran asociaciones
voluntarias de personas que las unía el espíritu fraternal, la
cooperación y las creencias religiosas. Se dieron tres modalidades:
religiosas o de beneficencia, de mercaderes, y de artesanos. Las dos
últimas se extendieron en Europa a partir del siglo doce y aunque
también tuvieron significación religiosa, su objetivo principal fue lo
económico.
En las guildas religiosas los miembros juraban para entrar y hacían
contribuciones para el fondo común con el cual se daba ayuda a los
viejos, a los enfermos y a los pobres, también para casos de robo,
naufragio o incendio. Algunas guildas sostenían escuelas, y contribuían
al mantenimiento de caminos, puentes y murallas.
Las guildas de mercaderes y artesanos se creaban más en pequeñas villas
donde cumplían funciones de defensa de la producción y el mercadeo.
Las de artesanos vigilaban la calidad de los productos, establecían
sistemas de aprendizaje y con el fondo común ayudaban en las desgracias
y realizaban fiestas religiosas.
Mutualismo en
España. En este país se dieron las
"cofradías" y los "montepíos", asociaciones dedicadas a brindar
protección a sus miembros y a los pobres de la comunidad especialmente
en la muerte y en la enfermedad. Los Montepíos se constituyeron en la
primera entidad que reconoció pensión de supervivencia a viudas o
huérfanos de los asociados. Inventos y revoluciones que cambiaron el
mundo. En 1440 con la invención de la imprenta se empezó la difusión
amplia de las ideas. El deseo de explorar el mundo llevó en 1492 al
descubrimiento de América y con ello se despertó la ambición de los
países europeos por dominar y colonizar territorios en América, África y
Asia. Por la necesidad de fuerza de trabajo para las labores agrícolas
en las colonias se revivió la esclavitud importando negros del África.
En el período del Renacimiento, - siglos quince y dieciséis -, se dio
gran interés por el estudio de las civilizaciones antiguas, Egipcia,
Griega y Romana, lo cual impulsó las ciencias y las artes. El sistema
medieval de la guilda empezó su proceso de desaparición desde el siglo
quince a causa de los cambios económicos, sociales y culturales que
llevarían a tres grandes revoluciones: la revolución industrial,
(1770-1830), la Revolución Francesa (1786) y el establecimiento del
primer gobierno democrático en los Estados Unidos de Norte América
(1776).
El Mutualismo: inspirador
de movimientos socio-políticos.La revolución industrial fue un período de importantes inventos
que renovaron la organización social. Hasta entonces, el hombre había
trabajado la agricultura en forma muy rudimentaria y la artesanía con
predominio del trabajo familiar. Pero con la invención del telar, y de
la máquina de vapor de agua se pasó al trabajo industrial, donde se
concentraban los obreros en una fábrica a trabajar para un empresario
que era el dueño de las máquinas y de las instalaciones. Así surgió la
clase obrera compuesta por los trabajadores asalariados de las fábricas
que se crearon durante el periodo de la revolución industrial.
Basándose en la tradición mutualista, en especial en las "guildas" de
la Edad Media, la clase obrera, orientada por pensadores sociales, dio
origen al socialismo como sistema de organización política, al
cooperativismo como forma empresarial para solucionar necesidades
comunes y al sindicalismo como sistema de presión para evitar la
explotación del trabajo de los obreros.
Estos nuevos movimientos son los que van a acaparar la mayor
preocupación de los partidos políticos a partir de 1800 hasta nuestros
días y como consecuencia se relega a un segundo plano a la asociación
mutualista para la ayuda y la asistencia en las calamidades. Sin
embargo, se sigue practicando en forma silenciosa en círculos de
población pobre muy aferrados a tradiciones religiosas.
El mutualismo se mantiene como una organización informal, sin
reconocimiento oficial, y que suscita poco interés entre los partidos
políticos que le dan más validez al socialismo y al cooperativismo.
Pero entre las clases más desposeídas se mantiene viva la idea de
asociarse para brindarse, al menos, una ayuda mínima en caso de
calamidad.
El
mutualismo en América. Los misioneros
españoles que llegaron a la América en la época de la Conquista y la
Colonia trajeron el modelo de los montepíos y cofradías que funcionaban
en España. Modelo que sirvió para generalizar el sistema del auxilio
mutuo en las parroquias, que consistía en la creación de un fondo común
mediante los aportes de los miembros, el cual se utilizaba para ayudar
en los entierros de los pobres de la feligresía. Este fondo era
administrado directamente por los párrocos sin la intervención de los
asociados. Era una actividad propia del qué hacer de la Iglesia y que
se limitó a la prestación de un solo servicio, los auxilios funerarios.
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